Esa
He sido yo. Todo este tiempo, he sido yo.
Mi prima y yo nos reímos de ella. Yo la encuentro tan chistosa como interesante... y de pronto me doy cuenta: ¡Esa soy yo!
La que se aparta para dejar pasar a un desconocido; la que opina de pronto y es escuchada pero no comprendida; la que tiene sentimientos que el grupo no considera; la que está ahí pero no es evidente; invisible, inoportuna; poco importa mi participación, pero ahí está. Ella, yo: personaje de fondo.
No puedo protagonizar mi propia historia.
Ahora es que lo pienso: pierdo invaluables oportunidades. Cuando se me ocurre vestir de forma rara, un peinado chistoso, decir algo absurdo... no necesito contenerme, porque al grupo no le importará mucho; no si lo hago yo.
Pero, ¿a quién engaño? Así no soy yo, ni original, ni ocurrente, ni extravagante. Yo soy una vela encendida bajo un sol deslumbrante. Y me parece bien.




